Euríbor en 2025: Tendencias, previsiones y consejos para hipotecados

El Euríbor continúa siendo uno de los principales referentes para las hipotecas variables en España, y su evolución en 2025 genera incertidumbre entre quienes tienen préstamos hipotecarios ligados a este índice. Tras un periodo de incrementos significativos en los últimos años, las previsiones apuntan a una posible estabilización e incluso ligera bajada del Euríbor, aunque siempre con altibajos derivados del contexto económico global.

El incremento de los tipos de interés desde 2022 ha llevado a muchos hipotecados a plantearse el cambio a hipotecas a tipo fijo, buscando estabilidad en sus cuotas mensuales. Esta opción permite pagar una cuota constante durante toda la vida del préstamo, evitando sorpresas por subidas inesperadas del Euríbor. Sin embargo, el tipo fijo suele ser más alto en comparación con los tipos variables cuando el Euríbor está bajo, por lo que conviene analizar bien la situación personal antes de decidir.

Para quienes estén considerando pasar de una hipoteca variable a una fija, existen distintas vías: la novación hipotecaria (modificar el contrato con el mismo banco), la subrogación (trasladar la hipoteca a otra entidad con mejores condiciones) o la contratación de una nueva hipoteca y cancelación de la anterior. Cada opción tiene sus costes y requisitos legales que es fundamental conocer para evitar sorpresas.

Es importante tener en cuenta que cambiar a tipo fijo puede conllevar comisiones por novación o subrogación, gastos de tasación y posibles penalizaciones por amortización anticipada. Por eso, conviene calcular bien el coste total y compararlo con los beneficios que aporta la estabilidad en las cuotas.

Desde Fincas Gilser recomendamos a los hipotecados evaluar la evolución del Euríbor y las ofertas actuales de tipo fijo, así como su situación financiera particular. En ocasiones, mantener la hipoteca variable puede ser ventajoso si se prevé una bajada del índice, mientras que en otros casos el cambio a fijo aporta tranquilidad ante la incertidumbre económica.

En definitiva, mantenerse informado y asesorarse correctamente es la mejor manera de tomar una decisión que beneficie tu economía a largo plazo.

Cuánto cuesta cambiar una puerta y por qué no todos los precios son iguales

Cambiar las puertas de una vivienda puede parecer una reforma menor, pero en realidad tiene un impacto significativo tanto a nivel estético como funcional. Ya sea por renovación, seguridad o eficiencia energética, muchas personas se plantean esta mejora. Pero, ¿cuánto cuesta exactamente? La respuesta no es única, y los precios varían según múltiples factores.

El tipo de puerta es una de las principales variables. Las puertas interiores, por ejemplo, tienen un coste muy diferente al de las exteriores. Mientras que una puerta de interior de MDF puede costar entre 150 y 300 euros, una puerta blindada para la entrada puede superar los 1.000 euros fácilmente. La elección del material —ya sea madera maciza, lacada, aluminio o cristal blindado— influye directamente en el presupuesto final.

La mano de obra también afecta. Instalar una puerta no solo implica encajarla en su marco, sino también retirar la anterior, adaptar la nueva, y ajustar cerraduras y bisagras. El coste de un profesional puede oscilar entre 25 y 50 euros por hora, dependiendo de la ubicación geográfica y la complejidad del trabajo.

Además, si hablamos de domótica, el precio se incrementa considerablemente. Una puerta inteligente con apertura automatizada o control remoto puede superar fácilmente los 1.000 euros.

No debemos olvidar los accesorios: manivelas, cerraduras de seguridad, mirillas electrónicas o sistemas antipánico también suman al total.

Entonces, ¿por qué no todos los precios son iguales? Porque cada puerta responde a unas necesidades específicas, con materiales, medidas y tecnologías diferentes. Cambiar una única puerta estándar no costará lo mismo que renovar todas las puertas de un piso o instalar una puerta domotizada de gran formato.

En Fincas Gilser recomendamos solicitar siempre varios presupuestos, elegir materiales de calidad y considerar las condiciones de cada espacio antes de tomar una decisión. A veces, invertir un poco más desde el principio evita problemas a largo plazo.

 

 

Alquilar sin nómina no es imposible: te contamos cómo

Con la escasez de oferta y el temor a los impagos, alquilar una vivienda se ha convertido en un proceso cada vez más exigente. Uno de los requisitos más comunes que solicitan los propietarios es la nómina. Sin embargo, muchas personas con ingresos estables no cuentan con este documento. ¿Significa esto que no pueden alquilar? En absoluto.

¿Te pueden exigir nómina para alquilar?

Sí, es legal que un propietario solicite la nómina como prueba de solvencia. Pero no es obligatorio por ley presentarla. Lo fundamental es demostrar que eres capaz de cubrir el pago del alquiler de manera constante y segura, incluso sin contar con un contrato laboral convencional.

¿Y si no tienes nómina?

Actualmente, es muy habitual trabajar de manera independiente o contar con ingresos que, aunque variables, son constantes. Autónomos, freelancers, estudiantes o incluso personas con rentas pasivas pueden alquilar sin presentar una nómina. La clave está en ofrecer otras garantías que inspiren confianza al arrendador.

Formas de demostrar solvencia sin nómina

Existen varias alternativas:

  • Extractos bancarios y declaración de la Renta: muestran tus ingresos auténticos y la estabilidad económica.
  • Aval bancario o personal: una entidad o persona se compromete a cubrir el pago si tú no puedes.
  • Certificado de inquilino sin morosidad: demuestra que no tienes deudas con anteriores arrendadores.
  • Contrato temporal, prácticas o becas: cualquier fuente de ingresos regular puede utilizarse como respaldo.
  • Informe de vida laboral: muestra tu historial profesional y continuidad en el empleo.

¿Qué ocurre si eres estudiante?

Si no cuentas con ingresos propios, puedes apoyarte en un avalista (normalmente, tus padres) o aportar varias mensualidades por adelantado. Las becas también pueden servir como justificación de ingresos.

Consejos útiles

Sé claro desde el primer momento. Reúne toda la documentación posible y presenta un perfil financiero completo. A veces, ofrecer un depósito adicional puede inclinar la balanza a tu favor.

En Fincas Gilser trabajamos para facilitar el acceso al alquiler, incluso en situaciones no convencionales. Si demuestras solvencia, alquilar sin nómina no solo es posible, sino que puede ser el primer paso hacia tu nuevo hogar.

¿Qué opción es más económica a largo plazo: casa nueva o usada?

El mercado inmobiliario actual presenta un dilema cada vez más frecuente para quienes buscan adquirir una vivienda: ¿es más económico comprar una casa nueva o una usada? En un escenario donde el coste de la vivienda sigue aumentando y la disponibilidad es escasa, esta cuestión adquiere una importancia aún mayor.

Por una parte, las viviendas nuevas tienden a tener un precio por metro cuadrado significativamente superior al de las propiedades de segunda mano. Según datos recientes, el coste medio de la obra nueva supera en más del 40% al de una vivienda usada. Esto se debe a varios factores, como los mayores costes de construcción, la incorporación de materiales y acabados de alta calidad, y las exigencias de eficiencia energética que, aunque encarecen el inmueble, permiten un ahorro importante en el consumo energético a largo plazo.

Además, la obra nueva ofrece la ventaja de contar con instalaciones modernas y garantías legales que reducen el riesgo de problemas futuros, mientras que las viviendas usadas pueden requerir reformas o mantenimiento que implican gastos adicionales no previstos inicialmente.

Sin embargo, el mayor precio inicial de la obra nueva no siempre se traduce en un coste total más alto a largo plazo. La eficiencia energética y las menores necesidades de reparación pueden significar un ahorro significativo durante los años de vida de la vivienda. En cambio, una casa usada, aunque más barata al comprarla, puede implicar inversiones constantes en mantenimiento, reparaciones y actualización de instalaciones, lo que incrementa los costes con el tiempo.

Por último, la escasez de suelo para nuevas construcciones en zonas urbanas consolidadas hace que la oferta de obra nueva sea limitada y los precios sigan subiendo, mientras que el mercado de segunda mano ofrece más variedad y, en algunos casos, precios más ajustados.

En definitiva, la elección entre casa nueva o usada depende del perfil y las prioridades de cada comprador. Para quienes valoran la comodidad y la eficiencia, la vivienda nueva puede ser más rentable a largo plazo. Para quienes prefieren un desembolso inicial menor, una vivienda usada con potencial de reforma podría ser la opción más económica.

En Fincas Gilser aconsejamos analizar con detenimiento todos estos factores antes de tomar una decisión tan importante.

Precios actualizados para construir una casa de 120 metros cuadrados

Si estás pensando en construir tu propia vivienda, es fundamental conocer los precios actualizados para levantar una casa de 120 metros cuadrados. Este tipo de información te permitirá organizar el presupuesto con realismo y avanzar en tu proyecto con mayor seguridad.

El coste de construir una vivienda de este tamaño en España en 2025 oscila, de media, entre 1.100 y 1.500 euros por metro cuadrado, lo que sitúa el presupuesto total entre 132.000 y 180.000 euros, sin incluir el precio del terreno. Esta cifra puede variar dependiendo de múltiples factores.

Uno de los elementos clave es la ubicación. En zonas urbanas o con alta demanda, como áreas metropolitanas, el coste suele ser más elevado debido al precio del suelo, las licencias y la disponibilidad de mano de obra. En cambio, en zonas rurales, los costes pueden ser más bajos, aunque hay que tener en cuenta los posibles gastos adicionales por accesos o acometidas.

Otro aspecto importante es el tipo de construcción. Las viviendas de una sola planta con diseño sencillo son más económicas que aquellas de varios niveles o con formas complejas. Además, la elección de materiales influye directamente: los acabados estándar permiten mantener el presupuesto a raya, mientras que los de alta gama lo elevan considerablemente.

También hay que considerar los honorarios profesionales, que incluyen arquitecto, aparejador e ingenieros. Estos pueden representar entre el 10% y el 15% del presupuesto total. A ello se suman las licencias y tasas municipales, que varían según el municipio y que conviene tener presentes desde el inicio.

Desde Fincas Gilser recomendamos siempre solicitar presupuestos detallados a distintos profesionales, comparar opciones y priorizar calidad en aspectos estructurales y de eficiencia energética, como el aislamiento o la instalación de paneles solares. Estas decisiones, aunque pueden incrementar ligeramente el coste inicial, suponen un ahorro importante a largo plazo.

En definitiva, construir una casa de 120 m² es una inversión significativa. Con la información adecuada y una planificación cuidadosa, es posible llevar a cabo el proyecto dentro de un presupuesto razonable, sin renunciar a la calidad ni al confort.

 

Paso a paso: cómo cancelar una hipoteca y qué gastos tendrás

Cancelar una hipoteca es un trámite importante que se realiza cuando finalizamos de pagarla o cuando queremos cambiarla a otra entidad para conseguir mejores condiciones y ahorrar dinero. En Fincas Gilser queremos ayudarte a entender el proceso y los gastos que conlleva.

¿Qué significa cancelar una hipoteca?
Cancelar la hipoteca implica liberar la vivienda de la carga hipotecaria una vez saldada la deuda con el banco. Esto se notifica oficialmente en el Registro de la Propiedad para que quede constancia legal de que la propiedad está libre de gravámenes. También puede referirse a cerrar una hipoteca para trasladarla a otro banco con condiciones más ventajosas.

Cómo cancelar la hipoteca paso a paso
Si has terminado de pagar tu préstamo, estos son los pasos:

  1. Solicita al banco el certificado que acredite que la deuda está pagada.
  2. Con este certificado, acude a un notario para firmar la escritura pública de cancelación.
  3. Presenta la escritura en el Registro de la Propiedad para inscribir la cancelación.

Si quieres cancelar para cambiar de banco:

  1. El nuevo banco te prestará para liquidar la deuda actual.
  2. Paga la hipoteca en la entidad original; ten en cuenta que puede haber comisión por amortización anticipada.
  3. Registra la cancelación y abre la nueva hipoteca en el nuevo banco, asumiendo gastos como tasación y comisión de apertura.

Gastos asociados
Al terminar la hipoteca, cancelar puede costar aproximadamente 125 euros si gestionas el trámite por tu cuenta (notaría, Registro). Si lo haces a través del banco, suele estar entre 200 y 400 euros. En el caso de cambiar de banco, los costes aumentan (notaría, tasación, impuestos y posibles comisiones), pudiendo superar los 1,000 euros.

¿Es obligatorio contratar gestoría?
No siempre es necesario, especialmente si solo cancelas tras acabar de pagar. En cambio, si cambias de banco, la gestoría puede facilitar los trámites, aunque la ley actual obliga al banco a asumir ciertos costes.

Cancelar la hipoteca es un paso esencial para liberar tu vivienda y evitar problemas futuros al vender o solicitar nuevas operaciones financieras. En Fincas Gilser te asesoramos para que el proceso sea sencillo y sin sorpresas.

 

Descubre los derechos y desafíos de ser gran tenedor en Cataluña

En Cataluña, la figura del gran tenedor ha experimentado transformaciones significativas tras la implementación de la nueva Ley de la Vivienda y las regulaciones en zonas tensionadas. En España, se considera gran tenedor a quien posee más de 10 inmuebles urbanos o una superficie residencial construida que supera los 1.500 m². Sin embargo, en Cataluña esta definición se amplía para incluir a quienes tienen cinco o más inmuebles situados en áreas con una elevada presión del mercado inmobiliario.

Este cambio ha generado un debate intenso entre profesionales inmobiliarios y propietarios. La medida, aunque busca mejorar el acceso a la vivienda para quienes más lo necesitan, también se percibe como una carga importante para ciertos propietarios. La legislación impone límites a los precios de alquiler en zonas tensionadas, obliga a ofrecer alquileres sociales antes de proceder a desahucios en casos de vulnerabilidad y establece que la administración pueda ejercer el derecho de tanteo en la venta de viviendas. Estas condiciones, aunque están diseñadas para proteger a los inquilinos, plantean retos considerables para quienes invierten en el sector inmobiliario.

Los expertos coinciden en que esta regulación puede ser excesivamente restrictiva y no siempre tiene en cuenta la realidad económica de los propietarios, especialmente aquellos que gestionan sus inmuebles como parte de un plan de ahorro o inversión a largo plazo. La figura del gran tenedor, tal como se ha definido en Cataluña, puede afectar negativamente la rentabilidad y la gestión de las propiedades, generando un posible desincentivo a la inversión privada en vivienda.

Desde Fincas Gilser consideramos fundamental entender tanto los derechos como las obligaciones que esta figura conlleva para adaptar las estrategias de gestión y asesoramiento a los cambios normativos. A pesar de los desafíos, la clave está en equilibrar el acceso a una vivienda digna con la sostenibilidad del mercado inmobiliario.

Para quienes tengan dudas sobre si una propiedad está ubicada en zona tensionada, es recomendable consultar el Sistema Estatal de Referencia de Precios de Alquiler, una herramienta oficial que ofrece información actualizada y precisa.

 

¿Puedo invalidar una junta de propietarios por falta de invitación?

Vivir en comunidad conlleva ciertas responsabilidades y derechos, especialmente cuando se trata de asistir a las juntas de propietarios. Estas reuniones son el órgano de decisión más importante de una comunidad, ya que en ellas se aprueban presupuestos, obras y otros temas de interés general. Sin embargo, surgen dudas cuando un propietario no es convocado: ¿es posible impugnar los acuerdos adoptados en su ausencia?

La Ley de Propiedad Horizontal establece que todos los propietarios deben ser convocados correctamente a las juntas. La notificación debe enviarse con la debida antelación, indicando fecha, hora, lugar y orden del día. Si un propietario no recibe la convocatoria, puede encontrarse en situación de indefensión, lo que abre la puerta a impugnar los acuerdos alcanzados.

De acuerdo con el artículo 18.2 de la ley, los propietarios ausentes, incluso aquellos que no hayan sido convocados correctamente, tienen derecho a impugnar los acuerdos adoptados. Por tanto, la falta de invitación puede ser un motivo válido para solicitar la nulidad de lo acordado, siempre que el propietario esté al corriente de pago o haya consignado judicialmente las cantidades adeudadas.

Una cuestión importante es que incluso los vecinos morosos —aunque no tengan derecho a voto— deben ser convocados. El artículo 15.2 especifica que estos pueden participar en las deliberaciones, y su exclusión de la convocatoria también puede acarrear la anulación de la junta.

La impugnación puede hacerse mediante una reclamación interna o, si no se soluciona, a través de una demanda judicial en el plazo de tres meses desde la adopción del acuerdo (o un año cuando el acuerdo contravenga la ley o los estatutos).

En definitiva, la falta de convocatoria no es un detalle menor. Puede ser causa suficiente para invalidar los acuerdos adoptados, afectando la validez de todo lo decidido. En Fincas Gilser recomendamos a las comunidades una gestión transparente y rigurosa para evitar estos conflictos y asegurar una convivencia más armónica.

 

Supervivencia en casa: preparativos para un apagón en pleno siglo XXI

Los apagones eléctricos, aunque poco frecuentes, pueden suceder en cualquier momento y por diversas causas.

Por eso, desde Fincas Gilser creemos que es importante estar preparados ante este tipo de eventualidades. Tener un kit de emergencia bien organizado no solo garantiza tu seguridad y bienestar, sino que también puede marcar la diferencia en situaciones prolongadas sin suministro eléctrico. Aquí te contamos cómo prepararte de forma eficaz.

Agua potable embotellada

Asegúrate de contar con varias botellas de agua. Es esencial para cocinar, mantener la higiene y cubrir las necesidades básicas durante días. Nunca está de más prever posibles cortes de suministro.

Iluminación alternativa

Cuando cae la noche, la visibilidad es clave. Opta por linternas —mejor si incluyen dínamo manual— o luces LED que consumen poca energía. Las velas pueden ser útiles, pero no son la opción más segura si hay niños o mascotas en casa.

Pilas y baterías externas

Tener pilas de repuesto para tus dispositivos y baterías portátiles completamente cargadas para móviles o tablets es crucial. También puedes valorar adquirir un generador eléctrico portátil, especialmente si trabajas desde casa o necesitas conectar equipos esenciales.

Comida no perecedera

Latas, conservas, barritas energéticas o pan tostado te ayudarán a mantener una dieta equilibrada sin necesidad de refrigeración. Asegúrate de tener una variedad que cubra todos los nutrientes necesarios.

Botiquín de primeros auxilios

Incluye lo básico: gasas, desinfectante, guantes, tijeras y medicamentos de uso habitual. Un corte prolongado podría afectar la atención sanitaria, por lo que es mejor estar preparados.

Dinero en efectivo

Sin luz, los sistemas electrónicos de pago podrían dejar de funcionar. Tener algo de efectivo te permitirá hacer compras de primera necesidad.

Mantas, ropa de abrigo y combustible

En invierno, la falta de calefacción puede ser especialmente dura. Mantas y ropa térmica ayudan a combatir el frío. Si usas vehículo, ten un bidón de combustible almacenado con precaución.

Radio de emergencia y pasatiempos

La radio puede ser el único canal informativo disponible. Además, tener libros o juegos sin necesidad de electricidad te ayudará a pasar el tiempo de forma más amena.

Prepararte para un apagón no es alarmismo, es previsión. ¿Tienes tu kit listo?

Escritura sin cédula de habitabilidad: todo lo que necesitas saber

La cédula de habitabilidad es un documento legal que acredita que una vivienda reúne las condiciones básicas necesarias de salubridad, higiene y seguridad para poder ser habitada. En general, es un requisito imprescindible para poder vender, alquilar o incluso contratar suministros básicos como luz y agua. Sin embargo, su obligatoriedad varía según la comunidad autónoma en España.

¿Qué sucede si no tienes la cédula de habitabilidad?

En la mayoría de los casos, sin este certificado no se podrá realizar la escritura de compraventa, ya que garantiza que la vivienda es apta para residir. La cédula debe ser emitida por un técnico certificado y aprobada por el ayuntamiento correspondiente. La ausencia de este documento puede acarrear sanciones y, desde el punto de vista económico, puede depreciar el valor del inmueble y dificultar su venta.

 

¿Es posible escriturar sin la cédula de habitabilidad?

Existen excepciones muy específicas, como cuando la vivienda va a ser reformada o demolida, o cuando el inmueble se destina a un uso distinto al residencial. En esos casos, la falta de cédula no impide la escritura.

 

En cuanto a la financiación, aunque no es un requisito legal para solicitar una hipoteca, tener la cédula de habitabilidad facilita el proceso, ya que la entidad financiera considerará la propiedad como vivienda apta para uso residencial.

 

Las consecuencias de no contar con la cédula incluyen la imposibilidad de escriturar, dificultades para dar de alta suministros, y problemas para empadronarse en el domicilio. Además, su obligatoriedad depende de la región: comunidades como Asturias, Cataluña o Murcia exigen la cédula para la venta, mientras que otras, como Madrid o Andalucía, no la requieren formalmente.

 

En Fincas Gilser aconsejamos a los propietarios asegurarse de contar con este documento para facilitar cualquier operación inmobiliaria y evitar problemas legales y administrativos. La cédula de habitabilidad es clave para garantizar la seguridad y tranquilidad tanto de vendedores como de compradores